viernes, 27 de junio de 2014

El Grand Guignol


"El  Grand  Guignol  era  un  teatro  parisino  situado  en  el  barrio  de  Pigalle  que,  desde  su  nacimiento  en  1897  hasta  su  cierre  en  1962, se  especializa  en  espectáculos  de  terror  naturalistas.  El  termino  se  utiliza asimismo  para  ocio  terrorífico,  amoral  y  explicito",  

El Grand Guignol tiene fama de espectáculo de gore extremo y exhibicionismo gratuito. Pero no es sólo eso,  es algo mucho más complejo. Se trata de un tipo de teatro con un variado repertorio en el que el horror y la comedia ácida conviven. Es una enseñanza magistral de ritmo (que es un elemento fundamental tanto para lograr el efecto cómico como terrorífico).

El Grand Guignol combina una gran concisión dramática con el uso detallado de la técnica, así como precisión interpretativa que, en función de la obra adaptará una estética u otra. Este fenómeno es único en la historia del teatro porque unifica su mito como teatro del horror, su publicidad sensacionalista y la atmósfera del lugar donde estaba emplazado.

Su sede era una antigua y lóbrega capilla neogótica que había sido utilizada hasta la revolución francesa. Todavía conservaba paneles con escenas apocalípticas, dos grandes ángeles de madera que sonreían desde ambos lados del escenario y las celdas que en principio habían sido utilizas por las monjas de clausura y que ahora servían de palcos desde los que se veía sin ser visto. Según se decía, el edificio olía a velas e incienso. Este ambiente idóneo proporcionaba una atmósfera inquietante que acentuaba la tensión de las obras representadas. El espacio era sumamente claustrofóbico y de reducidas dimensiones (para lo que se estilaba por la época): 286 espectadores se disponían en sólo cinco filas muy próximas al escenario.

La leyenda que generó en el público (el hecho de que viniera gente de todo el mundo a verlo) lo situó en el sendero del turismo y del mercado, razón por la cual se ha visto devaluado su rigor artístico. 

Historia del Grand Guignol: 

1-ÓSCAR MÉTÉNIER(1897-1898)


Méténier era un policía que acompañaba a los reos de muerte en sus últimos momentos. Era colaborador de Antoine, por lo tanto, estaba comprometido socialmente e interesado en el teatro naturalista. Funda en 1897 el "Grand Guignol", con la finalidad de hacer espectáculos naturalistas. La traducción de Grand Guignol es "Gran Teatro de Marionetas" y da a entender con este nombre que la existencia del ser humano es como la de un muñeco: Estamos determinados por la sociedad y la biología. Este nombre hace referencia, también, al personaje Guiñol que hacía críticas sarcásticas y representaba a los trabajadores de Lyon.  

Méténier compró una nave que había sido una antigua capilla y comienza a hacer allí las primeras representaciones que por su contenido, altamente provocador, fueron en principio censuradas por la policía.

Una de las obras más emblemáticas de esta época es Lui!, que muestra el encuentro entre una prostituta y un alto cargo en la habitación de un hotel. En otra obra aparece el asesinato de otra prostituta en escena y a partir de esto, se convirtió paulatinamente en un importante reclamo de público. 

2-MAX MAUREY(1898-1914) 

 Este director es el que funda el estilo característico del Grand Guignol, ya que llevó el naturalismo de Méténier a extremos truculentos. Maurey convirtió el teatro del Grand Guignol en una casa del terror. El éxito de la representación se medía en base al número de personas desmayadas. El máximo de desmayos en una misma función fueron 15. De hecho, se incorporó la figura de un médico real en la sala que atendiera los desvaídos, y al mismo tiempo, funcionaba como reclamo publicitario, ya que aumentaba el morbo.

Max Maurey se rodeó de técnicos y escenógrafos, entre los que destacaba Paul Ratineau, quien desarrolló un importante sistema de iluminación y efectos especiales que daban tensión y horror a las piezas. También contrató a actores que generaron una tradición interpretativa. Maurey se rodeó de dramaturgos, como André de Lorde, el "Príncipe del terror".  André de Lorde comenzó a escribir piezas de terror que crearon escuela y que escribió en conjunto con otros autores, como Alfred Binet, que era su psicólogo. En un momento en que la locura estaba empezando a ser catalogada y estudiada científicamente, de Lorde utilizó este recurso para horrorizar al público. Popularmente se conocía a de Lorde con el apodo de El Príncipe del Terror. Paradójicamente, según dicen, era una persona suave, dulce y sonriente.  Su obra se basa, fundamentalmente, en obras de terror donde la locura, la pérdida de la conciencia, del control, el pánico, etc. cobran gran importancia. Con esto hacen que la audiencia se identifique/aterrorice a partir de miedos posibles, más que sobrenaturales. El recurso del miedo sobrenatural, hasta entonces, era lo más característico.

Ejemplos de obras de este periodo:



- L`Horrible Passion. Una niñera estrangula a los niños a los que cuida.

- Crimen Dans une maison de Fous. A una nueva paciente, dos viejas trastornadas le sacan los ojos con unas tijeras buscando un cuco y, al no encontrar nada, le revientan la cabeza contra una estufa encendida. La víctima canta felizmente mientras salpica sangre por todas partes.

- En Le Laboratoire des Hallucinationes un doctor en medicina hace experimentos en el cerebro del amante de su mujer, quien se trastorna y le clava el instrumental en la cabeza.



3-CAMILLE CHOISY (1914-1930)


Este director introdujo importantes avances en la puesta en escena, sobretodo en lo que concierne a iluminación y efectos especiales. 
Su teatro era muy visual y el texto tenía algo menos de importancia. Como anécdota, llegó a comprar una sala de operaciones completa para la representación de una de sus obras. 
Otro de sus grandes méritos fue contratar en el año 17 a Paula Maxa, "la mujer más asesinada del mundo".



3-JACK JOUVIN (1930-1937) 
Siguió una política inadecuada. Básicamente tenía poco talento y un excesivo afán de protagonismo: Echó a Paula Maxa con la excusa de que le quitaba protagonismo, cambió el repertorio a obras profundamente psicologistas, en las que la puesta en escena era bastante pobre en comparación con el anterior periodo. Esto produjo una eventual caída del éxito del Grand Guignol. 

Final del Grand Guignol (1937-1962)



Desde que Jouvin abandonó el Grand Guignol, éste empezó a añadir elementos terroríficos sin ningún comedimiento, derivando en un barroquismo que abrumaba al espectador y carecía de credibilidad -. Así mismo, se exageró tanto el Grand Guignol que daba la impresión de que se reía de sí mismo. 

A partir de la segunda guerra mundial, el Grand Guignol intentó recuperar su antiguo esplendor con la reposición de viejas producciones. Sin embargo, en el año 1962 la decadencia fue tal que tuvo que cerrar. 

Charles Nonon, su último director, dijo: Nosotros no podíamos competir con los horrores de Buchenwald. Antes de la guerra todo el mundo pensaba que lo que sucedía en el escenario era puramente imaginario. Sin embargo, ahora sabemos que estas cosas, y mucho peores, son posibles. Aunque se culpó a la guerra, paradójicamente los momentos de mayor éxito del Grand Guignol fueron las dos guerras mundiales y el periodo de entreguerras.  Así que otras razones de mayor peso para que se cerrara el Grand Guignol son:

  1. El éxito que tuvo durante la ocupación nazi, lo que llevó a pensar que quizás se colaboró con el movimiento de Hitler.
  2. El cine acaparó mucho público. 
  3. No había autores que escribieran nuevas obras.
  4. El barroquismo del que hemos hablado hizo que el público se riera de lo que en principio era terrorífico.

Técnicas y Estilo.



Dramaturgia. Aunque el Grand Guignol era famoso por sus efectos y trucos, como así demuestra su publicidad, su esencia no radicaba por lo general en mostrar escenas dantescas sino en la creación de una atmósfera opresiva y angustiosa en la que el público asumía un papel muy activo en la recepción. Las obras de teatro no consistían en un "festival de sangre" sino que la estructura de la dramaturgia estaba muy elaborada. Era selectiva en los elementos que utilizaba que, por ser reducidos, eran eficaces: 
-     Hacían partícipe al público de la tensión dramática a partir de la anticipación de los acontecimientos. Así, el público intuía que el crimen era inminente pero no sabía en qué momento exacto ni cómo se produciría. De esta manera, la tensión era mayor que acudiendo a elementos sorpresivos puesto que activaban la imaginación del público, teniendo un efecto más fuerte. Para lograr este efecto utilizaban la ironía trágica, que permitía al público reconocer estructuras narrativas. 
Ej: Mademoiselle Fifi. En esta obra una prostituta lee un periódico donde se explica un brutal asesinato. El público sabía de antemano que ella sufriría el mismo destino. Al hacer al público partícipe, conseguían una dramaturgia más contemporánea que la propia del melodrama.


- El autor debe esforzarse por crear una atmósfera y ambiente terrible que sugestione a la audiencia. Para esto, no era necesario poner en escena todos los detalles de los que se habla en la obra, es decir, no es tan importante mostrar como provocar la imaginación. Como dice Paula Maxa, la imaginación siempre es superior a la realidad, y es esta imaginación, junto a la atmósfera opresiva quien construye la poesía del miedo. Ej: A la hora de descuartizar un cadáver, si el asesino tenía las manos ensangrentadas y no se mostraba totalmente al público pero hacía una descripción desagradable de lo que estaba haciendo el efecto era más impactante que si realmente descuartizaba el cadáver en escena – y con ello, los realizadores del Grand Guignol se cubrían las espaldas ante posibles deficiencias técnicas -. 

- Ducha escocesa. Las piezas del Grand Guignol duraban de 20 a 40 minutos y en una velada se representaban de tres o cuatro. No todas ellas eran dramas de terror sino que se intercalaban con comedias. Tanto los dramas como las comedias trataban los mismos temas: la muerte, el erotismo, la locura… pero distintas perspectivas. La barrera entre lo cómico y lo dramático era bastante sutil por lo que había que ser muy preciso. 




Las motivaciones de los protagonistas/antagonistas. Están dictadas por instintos primarios o una manía predecible. Siempre están ligadas a la muerte, el sexo y la locura, agravados por lo grotesco e irónico característicos. Por tanto, en última instancia, el Grand Guignol está proponiendo una visión del ser humano como una bestia. Esto lleva a hacer una lectura que ayuda a definir la complejidad moral del siglo XX, desprovista de la visión actancial del bien y el mal. 
- Inspiración en la realidad: literatura y cine prensa de sucesos, inventos y descubrimientos científicos, incluso hace investigación documental. Una de las primeras obras de teatro documento pertenece al repertorio del Grand Guignol: La dernière torture de 1904, de De Lorde y Morel donde describe la situación del consulado francés sitiado en la rebelión de los Boxer en China. La otra fuente de inspiración es el arte con obras literarias como El corazón delator De Poe, El Jardín de los suplicios, de Mirabeau o, incluso, el cine expresionista, como El Gabinete del doctor Caligari. 


Interpretación, sonido, iluminación, efectos especiales:



Interpretación.



Como ha ocurrido con varios aspectos del Grand Guignol, de la publicidad a lo que realmente era hay gran distancia, de hecho, los carteles y folletos del Grand Guignol  prometían un tipo de interpretación naturalista pero la realidad era bien distinta. Sin embargo, muchas fotos muestran cómo los gestos y las expresiones de los actores se acentúan hasta el extremo. Además, el maquillaje es a menudo exagerado, a veces hasta el punto de recordar al expresionismo alemán. Este maquillaje estaba diseñado para reflejar el estado mental de un loco. En otros casos, el maquillaje funcionaba más como efecto especial, como en Le Baiser Dans la Nuit, donde un amante malformado se venga echando ácido sulfúrico en la cara de su novia.

Hay que tener en cuenta que, como hemos explicado, el Grand Guignol combinaba el terror y la comedia. Además, dentro de estas vertientes, había diferentes estéticas. Por ello, los actores, que siempre eran los mismos, tenían que hacer papeles muy diferentes en breve espacio de tiempo. Sumado a la tensión de los papeles y a la precisión interpretativa que necesitaban, se da que el escenario tenía unas dimensiones muy reducidas por lo que había que tener pleno dominio del espacio para poder desarrollar escenas de violencia de una manera verosímil y poco peligrosa.   

En conclusión, la interpretación del Grand Guignol no es naturalista sino que se acerca a extremos como el expresionismo e incluso la Comedia De'll Arte en algunas comedias.


Las dos actrices más importantes del Grand Guignol fueron Paula Maxa y Marise Lergi, "la dama de Père Lachaisse". Paula Maxa actuó durante la dirección de Choisy. Fue la actriz más popular del Grand Guignol. Se la conocía como la Sarah Bernard del Impasse Chaptal, así como La mujer más asesinada del mundo. Fue violada en escena más de 3000 veces y asesinada más de 10.000.  Algunas de sus muertes más famosas fueron: disparada con un rifle, con pistola, le quitaron la cabellera, estrangulamiento, guillotina, ahorcamiento, descuartizada, quemada, apuñalada con un arma invisible, picada por un escorpión, envenenada con arsénico, devorada por un puma, estrangulada con un collar de perlas, asesinada con un ramo de rosas envenenadas y, el mejor: besada por un leproso. Un crítico dijo de ella: Más de doscientas noches ella fue directamente destrozada en el escenario, frente a una audiencia que no se hubiera movido de sus asientos ni por todo el oro del mundo. Durante los dos minutos que duraba la operación la joven se transformaba poco a poco en un cadáver abominable. 

Luz y sonido.



A la hora de crear una atmósfera adecuada y verosímil, se realizaban grandes esfuerzos. Para conseguir buenos efectos del sonido se hacían en directo, siempre alejados del público para que parecieran más reales. El sonido de los asesinatos se realizaba también en directo y fuera de escena para lo cual hacía falta una gran sincronización. Lo más común era apuñalar y cortar verduras crujientes, como lechugas o remolachas. Se utilizaban, además, explosiones pirotécnicas fuera de escena e, incluso, a veces, si era necesario, las campanas del edificio, sonaban.

La iluminación era siempre muy sutil por un motivo tan sencillo como el de disimular los efectos especiales y generar una atmósfera inquietante. La iluminación debía ocultar y a la vez resaltar otros detalles de la acción, tal y como ocurre en la prestidigitación. A veces se utilizaban formas de iluminación hiperrealistas como en L`Horrible Experience donde el escenario y la sala quedaban completamente a oscuras para representar un corte de luz. 

Efectos Especiales. 

Aunque el Grand Guignol tiene la fama de teatro gore en el que hay una técnica de efectos especiales muy refinada, lo cierto es que los efectos eran más bien toscos y lo que realmente generaba la ilusión era la precisión de la interpretación, de la dramaturgia y de la atmósfera. Esto hizo que algunos de las técnicas del Grand Guignol fueran patentadas no para evitar que otros teatros las usaran sino para que no se conociera su sencillez.



El último director del Grand Guignol, Charles Nonon, llegó a desarrollar más de siete tipos de sangre que se utilizaban para heridas recientes, heridas más viejas e, incluso, sangre que al enfriarse se coagulaba. Así mismo, había sangre comestible para aplicar en la boca y sangre no irritante para los ojos. En cuanto a los mecanismos que se utilizaban para que saliera la sangre, eran tan sencillos como cuchillos retráctiles que la expulsaban y vejigas que explotaban. También había pequeños tubos por los que salía humo para simular las quemaduras. Quizá el efecto más complicado era el de sacar los ojos, que se realizaba con medias máscaras con ojos extraíbles, con cucharas que llevaban pegadas en el reverso el ojo e, incluso, con cuchillos que pegaban cuencas vacías realizadas con látex y cuero sobre el ojo real y otros que hinchaban ojos en el filo del cuchillo.



Las vísceras que se extraían con frecuencia eran reales para lograr una mayor verosimilitud. En otras ocasiones, estaban hechas con caucho y látex, y, a veces, cuando tenían que ser comidas, se realizaban con caramelo – a modo de gominola -. En los momentos de mayor crisis económica los ojos se llegaron a hacer con anchoas cubiertas de gelatina.

Para los asesinatos había un estricto código en lo respectivo al género de las víctimas: para clavar instrumentos variados en el cuerpo se precisaban actrices mientras que para hacerlo en la cabeza eran necesarios actores. La razón de esto es económica: era más barato lavar vestidos de mujeres en la tintorería que chaquetas de hombres. Por otro lado, el pelo largo de las mujeres dificultaba el trabajo de limpieza de la sangre. 

Recepción del público:



Aunque el teatro del Grand Guignol era de base claramente populista – de hecho, los habitantes de Montmartre lo consideraban su teatro – compartía público con la Comedie Française  y la Ópera. Altos mandatarios, tanto franceses como del resto de Europa, acudían allí con asiduidad. Había una gran diferencia, en relación a cuando acudían a otros espectáculos y es que era lo opuesto al acto social que solían suponer, ya que se perseguía la máxima discreción puesto que no era bien visto acudir al Grand Guignol. La razón de esto no está sólo en la producción inmoral del Grand Guignol, que chocaba con el "buen gusto" burgués, sino que el teatro se situaba en el distrito del sexo y la delincuencia por antonomasia de Paris. Además, era un excelente picadero para líos amorosos, dado que los palcos, que eran antiguas celdas de monjas, impedían que los ocupantes fueran vistos. Sin embargo, tenemos noticia de que importantes personalidades acudían con frecuencia, por ejemplo, la mujer de Alfonso XIII iba puntualmente todas las vísperas de difuntos. También se dio cita gente de lo más variada, como Ingrid Bergman o Ho Chi Min.

El éxito del Grand Guignol francés se medía por la cantidad de desmayos que había por función. A más desmayos, mayor éxito. Esa era la fórmula. Paradójicamente se producían más desmayos en los hombres que en las mujeres y para éstos, desmayarse suponía un claro indicio de falta de hombría. La razón de que se desmayaran más hombres es que las mujeres se tapaban los ojos cuando veían algo que encontraban demasiado duro, mientras que los hombres, siguiendo la línea de virilidad establecida, tenían que aguantar hasta el final por mucho que les desagradara.




Otra reacción frecuente en los espectáculos del Grand Guignol son los gritos que emitían los espectadores como si fueran niños reaccionando a las travesuras de los títeres. Se escuchaban gritos de "Asesino", amenazas a los villanos, etc. Los asesinos incluso reaccionaron alguna vez amenazando al público. En una ocasión, durante la representación de una obra, el conductor de un coche de carreras se estrellaba disparando todos los huesos de su cuerpo troceados por el escenario. Entonces, un espectador exclamó: "¡Qué no se mueva! Espere que llamemos a un médico". Frecuentemente los médicos asaltaban la audiencia y ofrecían sus servicios entre bastidores. De hecho, se llegó a contratar a  un médico para que estuvieran durante toda la función para atender a los desmayos y demás demandas posibles. En una ocasión se desmayó un espectador el primer día de servicio del médico. Estuvieron buscando a éste en vano y, finalmente, la víctima recuperó el conocimiento sin ayuda. Al despertar se disculpó y explico lo que había sucedido: "Yo soy el médico", dijo.


En alguna ocasión el riesgo llegó a ser real, por ejemplo, durante una representación, en la que una actriz que simulaba ser ahorcada, falló el dispositivo de protección y por poco no se ahoga realmente. Otro actor fue quemado con la llama de un revólver en otra ocasión, y en "Orgía en el Faro", un actor que simulaba darle una paliza a su pareja, comenzó a creérselo demasiado y la golpeó en serio. La llevaron a la enfermería en mitad de una crisis nerviosa.

En días anteriores a la guerra, el promedio de desmayos fue de dos en una noche.

De hecho, el mayor auge de espectáculo del Grand Guignol tuvo lugar durante la guerra. Según teorías psicológicas actuales (poner referencia del libro), las prácticas sadomasoquistas son ejercidas frecuentemente por individuos que han sufrido maltratos en el pasado. En la actualidad, la violencia está controlada porque se juega en torno a unos parámetros marcados de antemano, es decir, que el masoquista ahora escoge en qué momento va a parar – cosa que no pudo controlar cuando lo maltrataron -. Ahora, los espectáculos del Grand Guignol eran muy violentos pero el público que acudía sabía que se habían pactado unas normas y que en verdad todo era fingido. Nadie sufría y, a las dos horas, todo terminaba. Uno volvía a su casa como si nada. Esto contrastaba con el ambiente social que se vivía en la calle: nadie sabía lo que iba a pasar. Si lo iban a matar, si la crisis se encrudecería, si la guerra iría a más, etc.  Por esta razón, si las teorías psicológicas actuales tienen razón en lo que al sadomasoquismo se refiere, tiene sentido que las masas acudieran a espectáculos de este calibre puesto que la incertidumbre de la vida real se desvanecía durante la representación que ayudaba al público a canalizar su miedo – de algún modo, también les servía como método catártico -.



Actualmente ha resurgido el Grand Guignol en San Francisco, por la compañía Thrillpeddlers. Uno de sus montajes más conocidos es "Laboratorio de Alucinaciones", dirigido por Russell Blackwood, sobre una dramaturgia de André de Lorde. En la obra combinan lo cómico y lo trágico. El científico es en nuestra cultura el equivalente al poderoso chamán de las sociedades tribales. El único elemento débil del texto es la manera embrollada en que se explica el médico, no aclarando la metodología que utiliza a la hora de operar al paciente. Sin embargo, esto le da juego al espectáculo puesto que trabaja sobre el miedo a lo desconocido. Finalmente, la obra trata sobre una enfermedad creada por el gobierno, que ha sido diseñada para matar a los designados indeseables, es decir, el SIDA.

La nueva compañía de Grand Guignol de San Francisco surge en los años noventa y, tal y como venimos viendo, adquiere una dimensión crítica más explícita que el antiguo Grand Guignol. Trata de temas específicos como la paranoia de la enfermedad y de la tecnología que resultan tan cercanos, a partir de la utilización clásica de los efectos del Grand Guignol francés.



El Grand Guignol generaba diversas reacciones en el público. Como hemos visto, la gente se desmayaba e, incluso, participaba, pero también hubo quien se sentía profundamente ofendido. Tal es el caso de un espectador que mandó varios anónimos y amenazas de muerte a varios actores del Grand Guignol y llegó a secuestrar durante dos días a una actriz.

 Conclusiones 

- El Grand Guignol ha ejercido una gran influencia en el teatro y en el cine.    Además de tener continuadores como la compañía Thrillpeddlers de San Francisco, muchos directores de teatro son continuadores en cierta medida de su tradición. En España tenemos como claros exponentes como La Fura dels Baus, con espectáculos recientes como XXX o Imperium, o Calixto Bieito con Wozzeck o El Rey Lear. 


- El Grand Guignol fue el precursor de un tipo de terror que había sido poco explotado con anterioridad: el del terror real y posible, que algunos denominan terror científico. En este sentido, ha tenido muchos continuadores en el cine Gore, de quien fue padre, y en el cine de terror más actual que tiende a obviar lo sobrenatural. Ejemplos de esto lo encontramos desde el cine snuff a la saga de Saw, Hostel o la manida tipología de chicos adolescentes perseguidos por un psicópata que va acabando con todos. 

- El Grand Guignol es una muestra de que el teatro no tiene por qué tenerlecturas elevadas o grandilocuentes. 

- Resulta de lo más paradójico que en las épocas de crisis económica, social y de relevante violencia – como es en tiempos de guerra – la recreación en lo escabroso se hace más patente. Como vimos, fue durante la guerra mundial el periodo de mayor auge para el teatro del Grand Guignol. Creemos que esto se debe a la acción catártica de la vivenciación de los miedos más atávicos.

- El Grand Guignol es un buen reflejo de la brutalidad del siglo XX.


- A modo de diagnóstico, según lo visto hasta ahora, nos encontramos con que la primera etapa del siglo veinte fue una de las más desencantadas y violentas de la historia. El terror entonces se convierte en espectáculo catártico. Las crisis históricas – económicas, espirituales, etc. – parece que toman de la mano la violencia. Según esto, pasada ya la etapa de exaltación del consumismo-que-nos-salva propia de la última década del siglo XX, nos situamos ahora de nuevo ante el abismo: ¿qué ocurrirá mañana? Mientras tanto, se reabren las preguntas sobre el futuro. Según esto planteamos la hipótesis de que en los tiempos que se avecinan el terror recuperará su público como necesidad psicológica generalizada.  

Fuentes de consulta sobre el Grand Guignol:



-Grand Guignol: The French Teatre of Horror,  Richard Hand/Michael Wilson. University of Exter, 2002

-Les Nuits Blanches du Grand Guignol,  Agnes Pierron. Seuil, 2002.

-Le Grand Guignol :  le Théâtre des peurs de la Belle Epoque. Bouquins, 1997.

Mel Gordon. Da Capo Press, 1997.


-Ecco, Mondo Sonoro. Documental de 1963.

-Gran Guiñol, una Tradición Teatral, Thrillpeddlers. Dvd de contenidos extras de Sweenet Todd de Tim Burton, 2008.

                                                

                                                                                  Paloma Arroyo y Tojo de Paz.

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